Tres meses después de que Kanvar partiera de Shambhala, Werken hace sonar la campana que llama al Consejo. Ascendiendo por las largas escalinatas se percibe en el ambiente que algo terrible ha pasado en la ciudad. Las puertas de oro del templo se abren dejándo aspirar el aroma a incienso que emana de los altares que jalonan su interior, impregnando mi túnica color azafrán. Arundhati y Rishi flanquean a Adhiraj, Rey de Shambhala. Los peores presagios se confirman. El sabio del Consejo pierde su vista en el interior del templo. La consejera personal del Rey, con su larga cabellera rojiza, permanece absorta en sus pensamientos mientras dos lágrimas resbalan por su rostro. El tocado de sucesión de Kanvar ha aparecido abandonado a las puertas de Shambhala. Debió ser la pasada noche mientras Sahasya dormía. Meciéndose la plateada cabellera, Adhiraj no puede evitar pensar en el futuro. Mientras él viva la paz en Shambhala está asegurada. Sin el sucesor en la ciudad, el futuro del reino se nubla.
Cuentan que muchos de los grandes descubrimientos llegaron por casualidad. Ya se sabe, Newton dormía la siesta y bueno… acabó dando con la ley de la gravedad. Algo parecido sucede con la música. Cuando dormitas en los brazos de algo que ya conoces, un guitarrista, un saxo, un contrabajo… te acaba llevando a otros brazos. Es algo así como un canto de sirena con el que te dejas llevar abriendo la puerta a otros mundos.
El primero de los videos que encontrarás más abajo es la música que encontré en ese nuevo mundo hace ya algunos años. Andaba buscando un tema de David Bowie y Pat Metheny en youtube, concretamente This is not America. Me apetecía ver y oir al camaleón porque llevaba tiempo sin hacerlo. Mientras lo paladeaba, recalé en la barra lateral y mis ojos de clavaron en uno de los videos. Se titulaba Pat Metheny y Anna Maria Jopek y supongo que el nombre ininteligible en polaco que se leía a continuación hizo las veces de la manzana del Edén. Si fue el azar o esas sirenas de las que hablaba antes quienes me llevaron a pulsar el botón… no lo sé.
El tema que escuchaba era Tell her you saw me. Conocía la canción del disco Secret history de Metheny, pero la voz de Jopek impregnaba aquellas notas con una sonoridad que jamás había apreciado. Buscando alguna información sobre ella quedé impresionado al conocer que aquella rubia, con pinta de actriz de Hollywood, participó en el Festival de Eurovisión de 1997. Por fin hemos encontrado una utilidad práctica para este encuentro musical. Hoy día, Jopek es la voz femenina más influyente del jazz polaco, algo que no pasó desapercibido para Pat Metheny. El guitarrista grabó el album Upojenie con ella versionando algunos de sus temas más conocidos, e incorporando otros para el lucimiento de Jopek.
El resultado, al menos para mi, un disco repleto de música y sobre todo, de sentimientos. Si damos por bueno que la música es un estado de ánimo, este disco siempre tendrá un momento para escucharlo.
Por si te gusta comparar, más abajo puedes encontrar la versión en directo que Pat Metheny hizo de este tema Tell her you saw me en un concierto del año 1993 en Santiago de Compostela
¿Cuál es mejor? Como no hay que ser excluyente: me quedo con las dos. Feliz miércoles.



