Nada más llegar a la cima de la montaña mis ojos se cierran tras permanecer clavados en el atardacer una eternidad. Se acaba el día y el ave fénix remonta el vuelo. 19 lunas me separan de Shambhala…

Siempre he pensado que se puede versionar cualquier tema siempre que sea para mejorarlo. Por ello, hoy me propongo hacer un recorrido musical aprovechando la canción original Avec le temps, de Léo Ferré. Sinceramente, con este tema en concreto comencé por el final. Desde que escuché por primera vez la versión que hizo Abbey Lincoln allá por el año 95 en el disco Turtle’s dream, es una las piezas que siempre me acompañan. Pero, como dijo Jack, vayamos por partes. Primero con la versión original de Ferré, uno de los ‘cantantes malditos’ de la chanson francesa.

Después de conocer la autoría de este tema, me encontré con diversos enlaces, a cual más pintoresco, de las múltiples versiones que ha tenido Avec le temps. Una de las más populares en francia fue la de Dalida, cantante y actriz de origen egipcio, que se codeó a mediados de la década pasada con los grandes de la música francesa.

Como tampoco es plan de aburrir al personal, vamos ya con lo mejor. Escuchar a Abbey Lincoln es diferente. Es como tomarse una copa de brandy Presidente y notar el resquemor que produce en el interior del cuerpo mientras llega al estómago: a algunos les molestará, otros bendecirán a los dioses, pero todos acabarán por repetir la experiencia. Me he permitido la licencia de sacar en mi cuaderno de notas la letra de la canción y evidentemente, traducirla.

A disfrutarla porque, con el tiempo, todo se va.