Soy un enamorado de la música cubana. Qué vamos a hacerle. Y mira que desde que inicié esta bitácora nunca había tenido un momento para ella. Como nunca es tarde si la dicha es buena… vamos allá. Mi primera relación musical con LA ISLA viene con la Nova Trova Cubana. Como buen universitario humanista, las letras de Silvio Rodríguez me inspiraron más de una noche a la luz del flexo, pensando en revoluciones… o amores. Más allá de interpretaciones políticas, no puede negarse que el cubano es uno de los músicos más significativos de las últimas décadas para varias generaciones. Por su inconfundible voz y por su forma de tocar la guitarra. Sus letras tendrán seguidores y detractores pero como decía antes, política al margen, sus temas de amor son brutales, reflexiones que la mayoría hemos realizado alguna vez, pero que pocos consiguen plasmar en canciones.
Afortunadamente, musicalmente Cuba ha dado muchas más cosas que la Nova Trova. Posiblemente con el tiempo será recordada por sus connotaciones políticas del lado de la revolución cubana más que por la música que llevó a cabo… cosas que tiene la política y que nunca tendrá la cultura. Los que sí pasarán a la historia como músicos de bandera son los miembros de la Vieja Trova. Compay, Rubén González, Ibrahim Ferrer… Pasarán a la historia pero por los pelos. Por suerte Win Wenders los rescató en video para el gran público dentro del documental Buena Vista Social Club. Si aún no lo has visto te falta tiempo para comprarlo, alquilarlo o ‘pillarlo’ de manera clandestina. Lo que no tiene perdón es que te guste la música y te compren tu último traje sin haberlo visto o escuchado.
Pero la vida sigue y la Vieja Trova, aunque sigue sonando, va cediendo ante el empuje de las nuevas músicas que emergen en la isla caribeña. Desde que descubrí la percusión latina, Cuba es un referente musical obligado. Sones, guajiras, el guaguancó… (sólo con pensarlo se me van los pies) y ahora hip hop. Letras como mi música tiene sabor a melao de caña de Orishas, denotan que el hip hop y los ritmos actuales no están reñidos con los más tradicionales. Los nuevos músicos cubanos no quieren renunciar a sus orígenes… pero tampoco quieren renunciar a su presente.
En esta línea emprendida por Orishas hace ya años, pero con una visión mucho menos comercial, encontramos la nueva oleada de músicos cubanos que tratan de abrirse paso en un panorama complicado. Su proyección internacional todavía es muy reducida. No obstante, buceando un poco por la red -es lo que tiene internet- podemos obtener una muestra gratificante. Dentro del proyecto Havana Cultura, que abandera Gilles Peterson, se nos presenta un amplio ejemplo de estos nuevos músicos que reivindican su lugar dentro de la cultura cubana.
A grandes rasgos, ha sido la evolución que he seguido dentro de la música cubana. Si con alguno de estos temas te has emocionado es que compartes mis sentimientos. Si has bailado… tres cuartos de lo mismo. Si no lo has hecho… es que lo has probado poco. Vuelve al principio e inténtalo de nuevo.