Archive for febrero, 2010

La venganza del campo

A finales del pasado año, pudimos leer en cincodias.com, un artículo de opinión de Manuel Pimentel sobre la situación que vive la agricultura en pleno siglo XXI. Sin entrar a valorar lo acertado o erróneo del texto -para eso somos entes pensantes y podemos sacar nuestras conclusiones leyéndolo- el exministro de trabajo y actual presidente del Consejo Regulador Montilla Moriles, parte al menos de una reflexión interesante.

En las últimas décadas los gobiernos, pero también la sociedad en general, hemos ninguneado sistemáticamente a los productores agrícolas. Escribe Pimentel, que campo es sinónimo de primario, entendiendo como tal también las acepciones más maliciosas. No le falta la razón. Habrá quien opine que los agricultores han vivido años de bonanza en los que los millones han fluido desde la administración europea hasta sus cuentas bancarias. Pues también es verdad, para que engañarnos. Mientras algunos han mejorado sus explotaciones intentando superar el umbral de rentabilidad del que tanto se habla últimamente , otros han mejorado su parque móvil a base de 4×4 de alta cilindrada. Como en todos los sectores, vamos. La banca también ha recibido euros a espuertas a costa de la crisis y eso que la han propiciado en un alto porcentaje. Pero no es lo mismo una corbata que unas polainas. Volviendo al tema que nos ocupa, Manuel Pimentel pronostica una venganza del campo más pronto que tarde, intentando relanzar un debate que parece perdido. Otro elemento de reflexión: espacios rurales contra espacios urbanos. Por primera vez en la historia de las sociedades, los habitantes que viven en ciudades superan en número a los que viven en el campo.

En una década en la que a los analistas se les llena la boca con la palabra sostenibilidad, no parece equilibrado que en pleno siglo XXI continúe el éxodo masivo desde el campo a las ciudades. El gancho del ladrillo en los últimos años, ha hecho que muchos agricultores cambien la hazada por la paleta, alentados por la llamada del Tio Gilito. Quién puede resisitirse. En definitiva, estamos en un momento para la reflexión sobre la agricultura. Ya no se trata de transgénicos y demás aberraciones… eso merece un capítulo aparte. Es cuestión de decidir si queremos comer tomates y patatas o masticar chips de ordenadores.

Artículo de Manuel Pimentel publicado en cincodias.com

Vida en catedrales es el disco elegido para estrenar sección. El duo formado por el madrileño Jorge Pardo (vientos) y el vasco Tomás San Miguel (piano) firma este trabajo discográfico del año 1993 que desgraciadamente, ya se encuentra descatalogado. Aún así, quienes tuvimos la suerte de conseguirlo, siempre recurrimos a él de vez en cuando porque destila un regusto a directo que cuesta trabajo encontrar hoy día. Normalmente, en cualquier grabación en vivo, se abusa de efectos, de retoques… todo para que el producto sea lo más atractivo posible. No es el caso de Vida en catedrales. Un saxofón y un piano sólo necesitan manos, pulmones y talento, toneladas de talento. Evidentemente las mezclas mejoran el sonido y en el caso de este disco ha quedado redondo. Envidiamos a quienes pudieron asistir a alguna de las giras de conciertos que han realizado por todo el mundo tocando en iglesias. Para grabar este disco pasaron por el Hopsital de Santiago en Úbeda, de Santa María en Plasencia y de San Agustín en Madrid.

Aunque hemos podido adquirir varios discos de Tomás San Miguel en solitario, sus colaboraciones con Jorge Pardo son estelares y ganan enteros. Parte de culpa la tienen los vientos del madrileño que, hoy por hoy, debería ser reconocido como uno de los mejores y más originales saxofonistas que ha dado la música. Hemos seleccionado este disco, pero cualquiera de Jorge pardo podría valer (si es acompañado de Benavent y Di Geraldo… mejor) No se trata de hacer aquí una disertación sobre las virtudes o defectos de sus músicas, las de ambos. Como mejor se juzga la música es escuchándola, no leyéndola. Así que ahí tienes unos enlaces para disfrutarla.